domingo, 12 de julio de 2015

Y ahora que de verdad la soledad se arraiga a mi como las raíces de los arboles al suelo que habitan, y trato de no fijarme en eso, pero hay veces que no puedo reprimirlo, porque es la vida diaria, día a día lidio con ello, y se que tengo que aprender a vivir así, a estar satisfecha conmigo misma, a estar feliz sin la necesidad de que alguien me haga feliz, y se que hay cosas que tengo que mejorar y me es difícil sabes? pues así he sido toda la vida, distraída, y pues solo distraída, mi falta de atención a las cosas que a la mayoría de las personas se les hace normal, notar o fijarse, para mi aveces es un reto, creo que ando volando, arriba, arriba, arriba, en mi mundo, sumergida en quien sabe cuales contemplaciones de las cuales, ni siquiera les saco un provecho, no llego a conclusiones iluminadas, simplemente me ausento, y me voy y me voy, he irónicamente, me aislo del contacto exterior aunque aveces es lo que mas ansió, lo que creo yo me hace falta, y me siento como cualquier partícula de nada flotando en el universo, aunque relativa mente así sea la existencia de todo ser humano, minúsculo, y creyendo que lo que vemos lo es todo, habiendo muchísimas cosas que no conocemos, y que no sabemos, y que no podríamos entender porque están fuera de nuestro alcance. 

Lluvia, su piel y desaparezco en un lugar paralelo.